domingo, 8 de julio de 2007

El no de Bolatti y los problemas del mediocentro

Bolatti dijo no. Muchos se alegraron y a otros les pareció una pena. De los que se quedaron satisfechos, bastantes argumentaban que el argentino cerraría las puertas del once a Julien De Guzmán. Sin embargo, el canadiense debe estar tirándose de los pelos.

Un jugador del perfil de Bolatti multiplicaba las opciones de De Guzmán de hacerse un futbolista importante en Riazor. Bobby, que ha cuajado una espectacular Copa de Oro, peleará la próxima temporada con Sergio por un sitio en el equipo titular. Muchos se equivocan cuando señalan al canadiense como el relevo de Duscher, como el mediocentro que ha de dar equilibrio al centro del campo coruñés.

Ese no es su perfil. De Guzmán no es un medio de posición, para entendernos, nunca será un Mauro Silva o un Makelele. Ese rol limita casi todas sus virtudes y deja al descubierto sus defectos tácticos. Si quiere buscar ejemplos para ser grande, deberá encontrarlos en futbolistas como Essien, Vieira, Gatusso o Yayá Touré.

De Guzmán es un futbolista con un despliegue físico espectacular, pero no guarda la posición. Él va a la presión como nadie, pero no tapa los huecos. De Guzmán tiene llegada y necesita libertad para sumarse al ataque. De Guzmán necesita a alguien que le cubra las espaldas. De Guzmán neceista a un Bolatti.
En el fútbol moderno, el doble pivote se ha generalizado de forma abrumadora y se ha convertido en un elemento clave para el éxito de los equipos. Además de la calidad de los jugadores que lo formen, resulta sustancial su complementariedad. Por eso Lotina ha insistido en el fichaje de un jugador del corte del nuevo futbolista del Oporto.

Habitualmente, un buen doble pivote necesita de un jugador que mantenga la posición, que tape huecos y que sepa incrustarse entre los centrales (llamémoslo mediocentro posicional). En esta especie, no ha habido nadie mejor que un tal Mauro Silva.

A su lado, debe figurar un volante que complemente sus labores, que se vaya hacia arriba y que dé juego al equipo.

Algunos ejemplos de esto:

Mauro Silva - Sergio
Albelda - Baraja
Gilberto Silva - Cesc



En todos estos casos se combina un medio posicional con grandes facultades defensivas, casi un tercer central, con otro volante mucho más creativo y ofensivo.

La principal variante a este modelo sería jugar con un medio posicional que tenga capacidad para generar el fútbol y acompañarlo de un jugador de despliegue físico, que le haga el trabajo sucio, pero que también sea capaz de sumarse al ataque al saber que tiene las espaldas protegidas por su compañero. Digamos, una pareja Xabi Alonso - Sissoko, en el Liverpool, o cuando han jugado Gago y Diarra en el Madrid.

Estas dos opciones dan equilibrio y es lo que buscan casi todos los entrenadores. Si Lotina va a apostar por Sergio como uno de los pilares del equipo (eso parece por sus declaraciones), bastará con que el Depor fiche a un especialista defensivo, pues el catalán (si está en su nivel) es un jugador capaz de crear mucho juego. Si, por el contrario, queremos que sea De Guzmán el que crezca dentro del once, es necesario encontrar un jugador que pueda llevar el timón del equipo. Por eso, y no por otra cosa, el perfil de Bolatti me parecía muy acertado. (Por cierto, me gusta que Lotina tenga las cosas tan claras como ha demostrado en cada comparecencia que ha hecho).

Esos modelos serían lo ideal. Luego, en función del equipo, también se dan variantes más extremas. La más rocosa que representaría un Emerson - Diarra (o el Duscher - De Guzmán de la pasada temporada), y la más vistosa (pero con problemas de equilibrio) de, por ejemplo, el Manchester United con Carrick - Scholes.

Del modelo que implante Lotina y de la calidad de los jugadores que lo formen, dependerá decisivamente el fútbol de Riazor esta temporada.

domingo, 24 de junio de 2007

Inventos

¿Cuántos? Quizá cincuenta o sesenta jugadores se vincularán al Depor a lo largo de este verano. ¿Os acordáis de Kranjcar, Belluschi, D´Alessandro...? Este año los rumores han empezado pronto y, mientras algunos parecen bastante realizables (Lafita) otros hacen pensar rápidamente en inventos de mentes calenturientas (Xabi Prieto, Elmander...).

Entre toda esta rumorología me ha sorprendido sobremanera ver tres nombres que empezaron a sonar a la vez y que tienen toda la pinta de ser el invento de algún "periodista": los holandeses Royston Drenthe y Maceo Rigters y el sueco Johan Elmander. Que nadie se haga ilusiones, no vendrán.

Royston Drenthe (Rotterdam, abril de 1987) dará mucho que hablar en los próximos años. Físicamente es clavadito a Edgar Davids, pero futbolísticamente recuerda más a un Roberto Carlos con mejor regate. El jovencísimo jugador del Feyenoord ganó ayer el Campeonato de Europa sub-21 con Holanda, aportando muchas cosas desde la banda izquierda.

Tiene fuerza, velocidad y una pierna izquierda fantástica. En su club, con el que este año ya ha jugado muchos partidos, suele actuar como lateral zurdo, mientras que en la oranje juega como centrocampista. Para mí, tiene más futuro en la defensa, porque es el típico jugador que necesita espacio para dar lo mejor de sí mismo. Como Roberto Carlos, Cafú o, salvando las distancias, Filipe. Aunque tiene un regate fantástico, cuando arranca con campo por delante da la impresión de ser imparable, y a eso añade una zurda de oro.

En la sub-21 tira córners y faltas, no sólo con potencia, sino con unas roscas peligrosísimas. Sólo lo he visto jugar ayer, en la final contra Serbia, pero es de esos jugadores a los que en seguida se les ve algo distinto.

Su fichaje por el Depor es imposible, y más después de este torneo. Ya ha sonado para el Real Madrid y en Inglaterra se lo disputan Tottenham y Chelsea. Se habla de cantidades en torno a los 4 millones de libras (unos seis millones de euros).

Maceo Rigters (Amsterdam, enero del 84) es delantero y se ha consagrado con la jong oranje. Máximo goleador del europeo sub-21 con cuatro goles (los mismos que Klaas-Jan Huntelaar en la anterior edición), todavía no había destacado demasiado en el NAC Breda, equipo con el que tiene contrato hasta 2009.
Se trata de un jugador rápido y oportunista. No es muy alto (1,77), pero sí robusto. Durante el partido de ayer demostró una actividad incesante, tirando desmarques continuamente y cayendo mucho al costado izquierdo.

En la sub-21 ha compartido delantera con el ajacied Ryan Babel, que actuaba más como 9, mientras que él hacía de segundo punta. Para el recuerdo dejó un extraordinario gol de chilena que le valió a su equipo el empate in extremis en la semifinal contra Inglaterra.

Con 23 años ya no es ningún niño y este torneo puede ser fundamental para su carrera. Me imagino que los grandes de Holanda se lanzarán a por él. Yo no le veo un futuro tan esplendoroso como a Drenthe, pero seguro que tendrá una buena carrera como profesional.

El tercero en discordia, Johan Elmander, ya no es una joven promesa, sino un jugador consagrado. El sueco aún tiene 25 años, pero lleva varias temporadas sonando en el panorama europeo. Ha cuajado una buena temporada en el Toulouse francés y se ha convertido en un habitual con su selección.

Es un delantero con una planta espectacular (1,88) y buena técnica. No es un goleador (ocho tantos esta temporada), pero sabe hacer de todo y aporta muchísimas cosas a su equipo. Quizá esa falta de acierto de cara al gol le ha impedido ser el crack que se intuía en su juventud, cuando fue fichado por el Feyenoord a los 18 años.

Este es más que imposible para el Depor. Ha sonado para infinidad de equipos, desde la Juventus hasta el Betis, pasando por Barça, Glasgow Rangers y Lyon. Casi seguro, este año dará el salto a un club grande. A mí, personalmente, me encanta.

¿Quién será el próximo en la lista de los futuribles?

P.D. Que pedazo de jugador ha encontrado el Mallorca con Bosko Jankovic. Ayer Serbia perdió 4-1, pero él dejó algunos detalles preciosos. Este temporada ya marcó 9 goles, y nació en el 84. ¡Qué gran futuro!

sábado, 23 de junio de 2007

Entrenador(es)

Parece que Lotina ya lo tiene casi hecho con el Depor. Es, sin duda, un buen técnico, que ha sabido sacar rendimiento a la mayor parte de las plantillas con las que ha trabajado. Para mí, sin embargo, no encaja con lo que se necesita en A Coruña.

Ya explicaba en el post anterior que el Depor tiene que comenzar un proyecto a dos o tres años vista. Obviamente, mantener la categoría será lo fundamental la próxima temporada, pero ya que el objetivo en la clasificación no es demasiado elevado, convendría lograr otras cosas. Principalmente, armar un equipo de futuro.

Lotina acumula grandes resultados (un par de ascensos, Champions en Vigo y Copa del Rey con el Espanyol) con un par de fracasos (especialmente, el descenso de la Real este año). Sin embargo, nunca ha sido capaz de dejar un buen bloque a sus sustitutos. Siempre ha sido un técnico del día a día. Un currante más que un arquitecto, y en A Coruña es el momento de asentar unos buenos cimientos.
No voy a entrar en hipótesis sobre gente que no vendrá. De los que han sonado, para mí, como para otros muchos, Marcelino era el más ilusionante. Un técnico joven, ambicioso y que ya ha demostrado juego y resultados. Para él, sería la oportunidad de liderar un proyecto de futuro y, para el Depor, de aprovechar la labor de un técnico que llegará alto. Y si no, que pregunten en Huelva o en Gijón.

A continuación, la opción Laudrup. Poca experiencia, pero un perfil que sí encajaría con el que necesita el club. Un entrenador de "perfil alto" que atraería mucho los focos para que no deslumbrasen a la gente joven. Ha hecho un buen trabajo en el Brondby. En contra, que a poco que los resultados fuesen buenos, le llegarían tentaciones de los grandes. Y mucho más en contra, que no imagino a Lendoiro fichando a un tipo que no encaja para nada con los técnicos que le gustan al presidente deportivista.

¿Y Víctor Muñoz? Me deja un poco frío. En Zaragoza logró buen juego (con buenos jugadores). Quizá me gusta más que Lotina, pero tampoco lo veo siendo el líder claro de un proyecto como este. Quien sabe. Para mí sería una incógnita.

Ahora, le toca a Lendoiro. Al resto, nos toca rezar para que acierte.

jueves, 21 de junio de 2007

Mirando al futuro

¿Debe la salida de Caparrós dar por cerrado este proyecto? A tenor de lo vivido esta temporada y de la situación económica del club, no. Por tanto, antes de que empiece el baile de nombres, convendría analizar con calma lo que se quiere para la próxima temporada. Construyamos el edificio desde los cimientos.

Partiendo de la base de que continúa en vigor la actual filosofía del club, lo primero será buscar un entrenador que se amolde a ella. El técnico que llegue al Depor tendrá que tener claro lo que se va a encontrar, para que no se produzca un segundo caso Caparrós. Como el andaluz, no debe tener miedo a apostar por los jóvenes, pero debe ser alguien que se comprometa a liderar un proyecto a medio plazo.

El objetivo del nuevo técnico debe ser, en un plazo de dos-tres años, volver a situar al Depor entre los grandes de la Liga, al tiempo que se endereza la situación económica del club. Es una idea ambiciosa, pero realizable. Por tanto, se le debe dejar trabajar durante la primera temporada, en la que el resultado en la clasificación no debe ser tan importante como el lograr que se asiente el proyecto.

El entrenador que llegue a Riazor debe tener un estilo de juego definido. No puede ser un "alineador", perfil ideal para grandes plantillas, sino alguien que transmita su idea a los jugadores. No es tan importante el que sea un técnico ofensivo o defensivo, mediático o silencioso. La clave, es que tenga personalidad. Luego, una vez puestos a elegir, yo preferiría a alguien que apueste por un fútbol mejor del que ha ofrecido Caparrós, pero eso tampoco debería ser el criterio básico.

Una vez que se tenga al entrenador, es momento de diseñar junto a él la plantilla. La idea sería lograr un grupo con dos jugadores por puesto. Los fichajes deberían amoldarse a las necesidades de la plantilla y limitarse a cubrir los huecos que el entrenador considere oportunos, dejando siempre una o dos fichas para posibles "gangas" del mercado.

La idea sería seguir contratando jugadores jóvenes, que lleguen a un precio reducido y a los que, en el hipotético caso de una venta, se les pueda sacar un beneficio importante. Ahí, creo que es fundamental limitar cualquier tipo de cláusulas de recompra y otros beneficios para los conjuntos de origen. Por eso, es más conveniente optar incluso por una cesión con opción de compra posterior para el Deportivo, que por el caso inverso. Es decir, prefiero el modelo Estoyanoff al modelo Arizmendi, aunque en este caso haya salido peor.

Lo ideal sería lograr una plantilla de unos 23 jugadores para permitir oportunidades a los jugadores del filial.

La gestión de las salidas será casi tan importante como el acierto en los fichajes. Es momento, de una vez por todas, de reducir la plantilla y evitar los problemas que se repiten verano tras verano. Por la situación económica, será inevitable vender alguna pieza importante del equipo. Eso no debe ser un problema, siempre que el rendimiento económico sea satisfactorio para el club. En cuanto a los jugadores que no cuentan con ofertas importantes, habrá que buscar cesiones, en los casos que se crea que los futbolistas pueden revalorizarse, y rescisiones en los que no.

En defintivia, será importantísimo que la directiva se tome con calma la elección del entrenador y que la decisión se tome con la vista puesta en el medio plazo. Acertar con el técnico, darle confianza y desarrollar una política de fichajes con sentido puede devolver al Depor arriba mucho antes de lo que algunos creen.

Lo "positifo"

En una temporada decepcionante siempre surgen chispas de esperanza, jugadores que sorprenden o simples sensaciones positivas que se encuentran tras mucho rebuscar.

Si por algo ha destacado el Depor de este año ha sido por su capacidad defensiva. Con una cifra ridícula de goles a favor, la defensa ha salvado la papeleta. El buen funcionamiento viene por varias razones. La primera y más importante, que la retaguardia es la mejor línea del equipo. Coloccini-Lopo-Andrade- Capdevilla forman una zaga experta y de nivel internacional. Sin duda, una de las mejores de la Liga.

Sin embargo, sólo con eso no se puede explicar el gran rendimiento defensivo del equipo. Caparrós consiguió involucrar a todos sus futbolistas en las tareas de contención. Ha sido admirable ver a gente como Cristian o Arizmendi trabajar en la presión. Lástima que eso, quizá, no les ha permitido brillar demasiado ofensivamente.

En cuanto a nombres propios, la primera alegría la dio Arbeloa, que se asentó rápidamente en el once y mostró sus grandes condiciones. Su venta, discutible, fue la primera muestra de que el proyecto de compra de jóvenes y venta tras su revalorización puede funcionar. En la misma línea, Arizmendi dejó buenas actuaciones y unos cuantos euros en las arcas del club.

De Guzmán ha sido otro jugador que ha experimentado un importante crecimiento esta temporada, lo que debe situarle en una buena posición de salida de cara a la próxima campaña. Junto a eso, chispazos de Adrián, Iago, Barragán, Riki o Verdú, que han permitido entrever sus posibilidades.

Y quizás, lo mejor de todo para este proyecto: el más que posible ascenso del Fabril a la 2ªB. Si es que uno no se contenta porque no quiere...

martes, 19 de junio de 2007

Uno por uno


Sigo con el repaso de la temporada recién concluida, ahora, con un breve repaso jugador por jugador.

- Aouate: buena temporada del portero israelí. Tiene muchos reflejos, pero también falla en algunos balones fáciles. No es un portero de esos que hace que el equipo se sienta seguro, pero está en la clase media dentro de la primera división.

- Munúa: inédito en la Liga, en Copa cumplió e incluso salió airoso de una tanda de penalties. Para mí, sigue siendo una incógnita.

- Barragán: el jugador que más ilusión me creó en pretemporada ha pasado el año sin pena ni gloria, por la poca confianza que ha tenido Caparrós en él. En lo que ha jugado, ha demostrado unas aptitudes fantásticas en el apartado ofensivo. Tiene fuerza, técnica y mucha clase. En unos años, cuando mejore defensivamente, será el mejor lateral español.

- Manuel Pablo: nunca volverá a ser el que fue. Cumplidor dentro de sus actuales posibilidades, ha estado flojo en la mayoría de los partidos que ha disputado.

- Coloccini: empezó de medio centro, jugó algún partido de central, visitó la grada... y ha acabado asentándose en el lateral derecho. En todas partes, cumplidor. No ha sido su mejor temporada, pero siempre responde.

- Lopo: ha mantenido la línea de las últimas temporadas, algo más seguro si cabe. Contundente, concentrado y aprovechando al máximo sus virtudes. Se ha sentido importante desde el principio y ha cuajado una gran campaña, por encima de centrales habituales en la Selección, como Juanito y Javi Navarro.

- Arbeloa: gran primera vuelta. En ese tiempo demostró que tiene unas condiciones envidiables. Siempre atento en la marca y en el corte, cuenta con el plus de que saca el balón como pocos centrales. Con algo más de tiempo habría dejado mucho más dinero en las arcas del Depor. Tendrá una buena carrera en Inglaterra, siempre que el Madrid no se arrepienta y vaya a por él...

- Andrade: su entrada en el once dio al equipo el empaque necesario en los momentos difíciles. Sin embargo, no ha estado al nivel de temporadas anteriores. Ha perdido velocidad y en algunos partidos le ha faltado concentración. De todas formas, sigue siendo uno de los mejores centrales de la Liga.

- Juanma: desastroso. Pocas personas entienden el empecinamiento de Caparrós con este ¿futbolista? Fallón, leñero y limitadísimo en todos los aspectos, sus apariciones se han traducido en goles y penalties en contra. Al menos el año pasado le metió dos goles al Madrid. Que tenga suerte en Tenerife.

- Capdevilla: mala temporada para el catalán, que no empezó muy bollante y ha terminado fatal, distraído, supongo, por su futuro fuera del club. El año próximo volverá a ser uno de los laterales más solventes de España.

- Filipe: buenas sensaciones cuando ha actuado como lateral y discreto cuando lo ha hecho como centrocampista. Cumple en defensa y destaca en ataque, con una técnica por encima de la media de sus compañeros de posición. Será un buen carrilero si encuentra un técnico que confíe en él.

- Duscher: lejos del que fue el año pasado. Demasiados partidos fuera del equipo, que agradeció su entrada en el comienzo de la segunda vuelta. Un jugador que siempre aporta solidez, pero que, como muchos otros, ha estado más pendiente del futuro que del presente.

- Sergio: muy discutido durante todo el año, ha pecado de irregular. Cuando ha funcionado, el equipo lo ha agradecido, porque sigue siendo uno de los mejores jugadores de la plantilla. El problema: siente que su momento en A Coruña se ha terminado.

- De Guzmán: estuvo marginado al principio de la temporada y ha terminado jugando bastante. Ha demostrado una importante mejoría, más tranquilidad, sin perder su energía y su entusiasmo. Mejor cuando tiene a su lado a un hombre que mantien la posición.

- Juan Rodríguez: empezó con mucha fuerza, pero ha demostrado ser un jugador limitado. Tiene planta y llegada, pero no ha terminado de encontrar su sitio. Un jugador útil, pero secundario.

- Verdú: tiene detalles ilusionantes. Técnico, con un gran disparo y con visión. Ha acusado el salto desde la 2ª B y, en muchas ocasiones, daba la sensación de ralentizar en exceso el juego del equipo. El próximo año debe dar un salto de calidad.

- Iago: sólo ha jugado 264 minutos, así que poco se puede decir. En el tiempo que ha estado en el campo ha marcado un gol menos que nuestro delantero estrella para esta temporada. Creo que su zurda merece alguna oportunidad más.

- Estoyanoff: muy irregular. Tiene muy buenas aptitudes, pero se difumina en la mayoría de los partidos. Ha estado mejor entrando desde el banquillo y aprovechando su velocidad. Uno de los pocos que ha desbordado a su defensor este año.

- Valerón: año negro para el canario. Desgraciadamente para el fútbol, será difícil verlo competir a su nivel otra vez.

- Pablo Álvarez: difícil opinar sobre un jugador que ha salido de una lesión gravísima y que ha contado con pocos minutos. En el tiempo que ha estado sobre el campo apenas ha dejado un par de detalles, pero no se le podía exigir nada.

- Cristian: ha demostrado ser un jugador de Primera división y eso es ya todo un mérito. Gran temporada para él, que no creo que esperase jugar tanto. Lo ha hecho casi todo el tiempo a pierna cambiada, lo que le ha dificultado el desborde. Debería haber aportado más goles desde esa posición, pero ha trabajado como nadie.

- Riki: no ha cumplido con las expectativas. Llegó como el gran refuerzo para el ataque y ha marcado tres goles, dos de ellos en los minutos finales de partidos en los que el Depor ya iba ganando. Ha estado fallón, excesivamente individualista y claramente por debajo del nivel que mostró la temporada pasada. Sin embargo, da la sensación de estar a punto de destaparse en cualquier momento y la próxima campaña debe ser la suya. Mejor cuando ha jugado como segundo punta.

- Arizmendi: objetivamente ha sido de lo mejor de la temporada. Durante ese pico de forma que le llevó a las portadas fue el futbolista fundamental del equipo, por su potencia, su zancada y la sensación de peligro que crea. Luego se dejó ir y ha estropeado esa fantástica imagen. Es muy joven y tiene un gran margen de mejora. Lamentablemente, sus problemas con el gol tienen dificil remedio.

- Adrián: el chaval ha mostrado maneras, pero aún es muy joven. Tiene pinta de crack, pero hemos visto muchos futbolistas que la tenían a su edad y que se han quedado en nada. Por velocidad, técnica y desparpajo, está llamado a ser un gran delantero. Démosle un par de años.

- Bodipo: casi inédito por su grave lesión. Nunca será un hombre de 25 goles por año, pero en el poco tiempo que ha jugado demostró que es un delantero centro de verdad y que su presencia habría ayudado mucho al equipo.

- Taborda: ha llamado más la atención fuera que dentro del campo. Interesante como recurso para el pelotazo de Caparrós, tampoco se le ha aprovechado mucho por sus problemas musculares. Nunca ganará el premio al "fair play".

lunes, 18 de junio de 2007

Balance

Con la temporada finiquitada, es momento de hacer balance. ¿Qué esperaba del Depor allá por agosto, cuando arrancó la competición? Más o menos esto.

Creo que, en líneas generales, los deportivistas deben estar satisfechos con la clasificación en Liga y con la andadura en Copa. El equipo no ha sufrido demasiados apuros y alcanzó la semifinal en el torneo del KO. Y, sin embargo, el regusto es amargo. Para mí también. ¿Por qué?

- El mal juego: la madre del cordero. Digámoslo ya: el Depor ha sido, francamente, uno de los equipos menos apetecibles para el espectador. La presión, la intensidad y el fútbol rápido que predicaba Joaquín Caparrós han aparecido con cuentagotas. El juego del Depor se ha basado, en la mayor parte de los partidos, en el balonazo arriba y en rezar a que cayese una falta o un córner. Esa apuesta, tan válida como cualquier otra, requiere disponer de las piezas adecuadas y el Depor no las tiene.

Para jugar "a la inglesa" son imprescindibles varias cosas: la primera, un delantero centro, algo de lo que ha carecido el equipo coruñés durante casi toda la temporada.

Segunda, un jugador a su lado que aproveche todo lo que el "9" genera. Caparrós sí ha dispuesto de ese futbolista, llámese Arizmendi, Riki o Adrián, pero apenas les ha permitido actuar como segundos puntas en un puñado de partidos que, curiosamente, fueron los de mejor juego y mejores resultados.

Tercera: un centro del campo que muerda al rival y busque aprovechar la segunda jugada. Algo, que sólo se ha visto en partidos contados, cuando la mayor parte de medios de la plantilla responden a este perfil.

En definitiva, que el Depor se ha quedado a medias. Ha juntado un poco de esto y un poco de aquello, y el resultado ha sido pobre. Como suele pasar en estos casos.

- Caparrós: la llegada del andaluz generó muchísima ilusión, tanto entre los deportivistas como entre los observadores imparciales. Parecía que Lendoiro apostaba por el perfil adecuado para renovar el equipo, sobre todo, con la apuesta por la juventud que se predicó el pasado verano. Finalmente, se marcha por voluntad propia. Mejor, así el club se ahorrá un indemnización que tendría que pagar para desprenderse del lastre en el que se ha convertido el técnico utrerano.

El propio Caparrós se ha encargado de echar por tierra todas las expectativas que generó. Principalmente, por su actitud, demostrada claramente con la famosa historia con el Osasuna. El entrenador no se ha sentido a gusto desde que llegó. Esperaba un club diferente y no supo amoldarse a la situación. Ese ha sido su principal error.

En lo técnico, este año lo ha probado casi todo. En ningún momento ha mostrado tener una idea clara de lo que quería y ha variado sistemas, alineaciones y filosofías: se ha jugado con dos delanteros, con media punta, Coloccini ha pasado por tres demarcaciones, Riki todavía no sabe si es extremo o delantero, De Guzmán pasó de la grada a titular y luego al banquillo, Verdú lo mismo... Ejemplos hay todos los que se quiera.

- Había equipo para más: he oído muchas veces eso de: "con este equipo..., bastante que nos hemos salvado". Disculpen, pero este equipo está plagado de internacionales, de jugadores de talento y de promesas a las que no se les ha permitido mostrar todas sus capacidades. A esta plantilla se le puede exigir mucho más. Algunos nombres: Andrade, Duscher, Coloccini, Capdevilla, Sergio, Riki... Había más equipo del que nos querían hacer creer.

- La falsa apuesta por los jóvenes: tengo que admitir que me ilusioné mucho cuando el verano pasado empezó a hablarse del "Baby-Depor" y poco a poco se iba renovando la plantilla. Entonces, me pareció la solución perfecta para la situación del club. Fichajes como los de Barragán, Arbeloa, Filipe, Rodri, Verdú, Cristian y demás contaron con todo mi apoyo y entusiasmo. Gente joven, con calidad y ganas de comerse el mundo iban a encontrar el escaparate perfecto junto a jugadores con experiencia, y Lendoiro iba a poder recomponer poco a poco la economía deportivista con ventas a buen precio y, al mismo tiempo, construir un equipo solvente. Mi gozo en un pozo. El equipo tipo, digamos Aouate-Colo-Andrade-Lopo-Capdevilla-Duscher-Sergio-Estoyanoff-Cristian-Riki-Arizmendi, tiene una edad media de unos 26 años y, sobre todo, bastante experiencia. Ni rastro de ese "Baby-Depor" que dio para tantos titulares.

- Los temas extradeportivos: entre el 1%, las denuncias de jugadores, las denuncias de clubes, los puños de Taborda, inversores, abogados... Ha habido de todo menos fútbol, que, recordemos, es de lo que va toda esta historia.

Para otro día, las cosas positivas de esta temporada y un repaso jugador por jugador.

El día después

Es lunes. Pero no uno cualquiera. Se acabó una Liga que a los deportivistas nos ha sabido a poco. Por eso creo que hoy, el día después, es el momento perfecto para empezar este blog. En él hablaré de fútbol y de su entorno, con una atención especial para el Depor. Cuando digo especial quiero decir que este equipo será el protagonista de la gran mayoría de los posts.

El verano será interasantísimo y fundamental para el futuro del club. Espero que aquí podamos establecer un lugar de debate donde todas las opiniones tengan cabida. Sí, desde los fans de Lendoiro hasta los incondicionales de La Voz de Galicia. Todos.